martes, 4 de noviembre de 2014

Reconstrucción mamaria

La reconstrucción mamaria puede realizarse de forma inmediata tras la cirugía o bien transcurrido un periodo de tiempo. La última palabra la tiene la mujer y se hará cuando ella lo desee, siempre que exista un equipo multidisciplinario con un cirujano plástico. 

La reconstrucción inmediata de la mama está indicada si la mujer no va a recibir tratamiento con radioterapia tras la cirugía. Este tipo de reconstrucción puede traer beneficios a la mujer ya que evita tener que enfrentarse al problema oncológico y a la perdida de la mama. La reconstrucción mamaria inmediata no interfiere ni retrasa la administración del tratamiento con quimioterapia. 

Para muchas mujeres operadas de cáncer de mama, esta reconstrucción puede mejorar su imagen corporal, lo que puede facilitar una mayor estabilidad emocional, ayudar a enfrentarse de una forma más positiva a la enfermedad y llevar una vida social y sexual más activa. 

Antes de realizarte una reconstrucción, considera si estás preparada, tanto física como emocionalmente. Te puede ayudar a tomar esta decisión el conseguir información fiable a través del cirujano plástico con el que podrás hablar sobre los distintos métodos de reconstrucción, y cuál de ellos es el más aconsejable en tu caso. 





Para encontrar más información sobre el diagnóstico del cáncer podéis consultar esta página: Asociación Española Contra el Cáncer.

Tócate y evita

La detección precoz del cáncer aumenta enormemente las posibilidades de que el tratamiento resulte eficaz. El cáncer de mama puede diagnosticarse precozmente mediante:
  • El conocimiento de los primeros signos y síntomas en la población sintomática, para facilitar el diagnóstico y el tratamiento temprano mediante la autoexploración.
  • El cribado que consiste en la aplicación sistemática de pruebas sencillas en una población sana con el fin de detectar sistemáticamente a las personas que aún no presentan ningún síntoma pese a sufrir una determinada enfermedad. Pueden citarse como ejemplos el cribado del cáncer de mama mediante mamografía. Su objetivo es detectar a las personas que presenten anomalías indicativas de cáncer.
Sin embargo, no se recomienda la realización de autoexploración de las mamas como único método de diagnóstico precoz, debido a su baja fiabilidad ya que no permite diagnosticar tumores pequeños.


Para más información puede visitar estas dos páginas: Organización Mundial de la salud (OMS) y Asociación Española Contra el Cáncer (aecc)

El azúcar, el alimento del cáncer

El azúcar y el cáncer, dos conceptos que nunca relacionaríamos juntos tienen mucho que ver según la Universidad de San Francisco, California.

Los investigadores en el Instituto Huntsman de Cáncer de Utah fueron uno de los primeros en descubrir que el azúcar "alimenta" los tumores. Y más adelante se realizo un estudio en el que se vio que  privar a las células cancerígenas de glucosa activa un bucle metabólico de señalización y amplificación que conduce a la muerte de las células cancerosas como resultado de la acumulación tóxica de especies reactivas de oxígeno.

Muchos médicos ya utilizan la estrategia terapéutica para la inanición selectiva de los tumores mediante la modificación de la dieta y es una de las principales formas de terapia que es necesaria para que los pacientes de cáncer ganen su lucha contra el cáncer.
Esto nos quiere decir que el azúcar alimenta el tumor, por lo que se debería mantener una dieta más sana y equilibrada.

El objetivo no es eliminar azúcares o carbohidratos de la dieta sino mantener los niveles de glucosa en unos márgenes estrechos para conseguir matar de inanición al cáncer y fortalecer el sistema inmunológico.

Para superar esta enfermedad debemos tener una alimentación adecuada, el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer incluye los siguientes consejos:
  • Tener una alimentación abundante en frutas y vegetales
  • Comer alimentos con poca grasa
  • Comer alimentos con poca sal
  • Lograr y mantener un peso saludable
  • Realizar ejercicios durante 30 minutos la mayoría de los días de la semana
  • Tomar pocas bebidas alcohólicas o no tomarlas
  • Preparar y almacenar los alimentos de forma apropiada
  • No usar tabaco en ninguna de sus formas


Para más información consultar en El Cáncer y el Azúcar y en el Instituto Nacional del Cáncer

jueves, 30 de octubre de 2014

Cambios. ¿Cómo afrontarlos?


IMAGEN CORPORAL

Como consecuencia de los tratamientos, tu cuerpo y tu apariencia física pueden sufrir algunos cambios como: pérdida o aumento de peso, pérdida de una o ambas mamas, cicatrices, etc.

Tras la cirugía, especialmente si te han realizado una mastectomía puedes sentir tristeza, inseguridad, pérdida de autoestima. Pero tienes siempre que mirar hacia delante y adaptarte a tu nueva imagen continuando con tu vida cotidiana.

Algunas recomendaciones que pueden ayudarte a adaptarte mejor a los cambios en tu imagen son:

  • No confundir tu atractivo físico con el personal: Valora tus aspectos personales y tus cualidades en todas las áreas de tu vida.
  • Fíjate en tus aspectos positivos y poténcialos: Céntrate en aquellas partes de tu cuerpo que más te gusten y ensálzalas.
  • Acostúmbrate de forma progresiva a mirar tu propia imagen.
  • Puedes contactar con otras mujeres que han pasado o están pasando por tu misma situación: Compartir emociones, sentimientos y experiencias además de saber lo que les ha ayudado a ellas puede ser útil a la hora de afrontar la situación.
  • Si te han realizado una mastectomía, valora con tu médico una posible reconstrucción mamaria.

AFECTIVIDAD Y SEXUALIDAD

Unos elementos importantes en la recuperación pueden ser la pareja y la familia.
La comunicación sincera sobre lo que ha pasado, el afecto y apoyo que te pueden proporcionar y cómo se está viviendo todo el proceso de la enfermedad va a facilitar el reajuste a una situación más o menos difícil y novedosa.
Además en el caso de no tener pareja, puedes encontrar apoyo en otras personas durante el tratamiento de la enfermedad.

Algunas mujeres que han tenido un cáncer de mama experimentan cambios y alteraciones en su funcionamiento sexual como consecuencia de los tratamientos. En ocasiones, tras la quimioterapia y/o el tratamiento hormonal puede aparecer amenorrea (supresión de la menstruación) que se puede acompañar de síntomas como sofocos, sequedad vaginal, cambios en el sueño o alteraciones emocionales.
Además de estas, pueden aparecer otras alteraciones en la función sexual como: problemas psicológicos (depresión, estrés, ansiedad), sentimientos de pérdida de atractivo físico como consecuencia de la enfermedad y su tratamiento, aparición de cansancio físico, presencia de molestias y dolor, etc.

Para favorecer lo más posible la adaptación a estos cambios es importante que les prestes atención desde el principio, de cara a tu recuperación integral no sólo física sino también psicológica y social.





Para más información consultar:  Asociación Española Contra el Cáncer